Comenzaste un camino. Tu camino. Esa es tu pelea. Llegó la hora de probarte y ver cuan lejos llegar. Vas a patear muchas puertas, vas a reír y llorar. Vas a equivocarte mil veces, a caer y levantarte una y otra vez. El desafío es duro, pero vale la pena. Llegó la hora de rebelarse contra un destino que no querés, llego el momento de romper con las estructuras y tomar otra dirección, la tuya. Ríete de los que se quedan sentados criticando al viento. Empezar a cambiar el mundo. Podes hacerlo y lo sabes. Búrlate de las pálidas, canta, baila, soña, busca, crea.... y seguí adelante, siempre adelante y sin mirar atrás. La vida es una sola, así que vivíla. Y no olvides ni por un segundo que sos el futuro, la esperanza. El mundo, tu mundo, él de todos, depende del cambio.
Dicen que el tiempo es la fuerza más poderosa, más que el amor, dicen. El amor muere, el tiempo no, el tiempo perdura y transforma todo, nos cambia, se quiera o no. Uno cree que maneja el tiempo, hablamos de ganar o perder tiempo, de dejar pasar el tiempo, pero el tiempo pasa, lo dejemos o no. Dicen que uno cree que el tiempo lo arregla todo: con el tiempo te va a amar, con el tiempo la vas a olvidar. Pero también dicen que el tiempo no arregla nada, que el tiempo arrasa, y lo que el tiempo rompe no se arregla, dicen.
Si uno pudiera decir siempre lo que piensa, si a veces no estuvieran tan divorciadas las cosas que decimos de las que pensamos; cuando hacemos lo que decimos, y decimos lo que sentimos, es mucho mejor.